Lavado de manos


El lavado de manos se refiere a la aplicación de una sustancia detergente, ya sea en forma de barra o gel de jabón, sobre la piel húmeda de las manos y que añadida a la fricción mecánica de las mismas por el tiempo de un minuto provoca, luego de su enjuague, la remoción mecánica de los detritus, componentes orgánicos y microorganismos de la superficie de la piel. El gel o barra de jabón simple no tienen actividad antimicrobiana, pero solo por arrastre disminuyen la carga bacteriana en un contaje de 2,7 a 3 log10 en el tiempo de un minuto. Esta reducción se ha visto que no aumenta si prolongamos el tiempo del lavado; mas, sí se incrementa notoriamente cuando añadimos un antiséptico al jabón líquido o en barra. Por lo que se concluye, que para un buen lavado de manos es necesario el uso de un jabón antiséptico, agua corriente, un tiempo de lavado mínimo de un minuto y un secado con toalla de papel desechable.


¿Cuál es la flora microbiana de la piel de nuestras manos?
La piel de nuestras manos aloja una variada flora bacteriana que vive de manera transitoria o permanente. La flora bacteriana residente o permanente que coloniza nuestra piel habita las capas más profundas de la epidermis, ésta es muy difícil de eliminar con las medidas de higiene de manos y se halla compuesta predominantemente de microorganismos poco patogénicos como Staphylococcus epidermidis y corynebacterias. En el entorno hospitalario los trabajadores de la salud cohabitamos con una flora bacteriana muy particular, caracterizada por la presencia de microorganismos multiresistentes, muy patogénicos, con alta virulencia y que se adhieren a nuestra piel de manera transitoria o contaminante. Estos son: Staphylococcus aureus, Candida spp y bacilos Gram Negativos como Pseudomonas aeruginosa y Acinetobacter. Estas bacterias, de carácter nosocomial, son eliminadas de manera muy importante por el arrastre y destrucción bacteriana que significa el lavado antiséptico de manos.


¿Cuáles antisépticos se añaden al jabón?
Los antisépticos que se añaden a la barra o gel de jabón son variados y tenemos: clorhexidina al 2 ó 4%, triclosán, cloroxilenol, hexaclorofeno, los iodóforos (yodo povidona), derivados de amonio cuaternario (cetrimida y cloruro de benzalconio). En la tabla siguiente se sintetiza la actividad antimicrobiana del uso de antisépticos en el lavado de manos.

Actividad antimicrobiana Actividad sostenida Surgimiento de resistencia Irritación cutánea
Jabón o detergente no antimicrobiano Mínima Ninguna Ninguna Máxima
Jabón antiséptico (uso intermitente) Moderada Moderada Moderada Moderada
Jabón antiséptico (uso continuo) Máxima Máxima Máxima Máxima
Productos basados en alcohol Máxima Ninguna Ninguna Mínima

Antiséptico: triclosán, hexaclorofeno o clorhexidina.

Actividad antimicrobiana de antisépticos utilizados en la higiene de manos
En resumen, no existe el antiséptico ideal: con una actividad antimicrobiana máxima, con actividad sostenida máxima, sin ninguna inducción de emergencia de resistencia y con mínima irritación cutánea.


¿Cuándo debemos lavarnos las manos con agua y jabón antiséptico?
Se recomienda, en el entorno hospitalario, lavarse las manos cuando éstas se hallen visiblemente sucias o contaminadas con material proteináceo, o se hallen manchadas con sangre o con otros líquidos biológicos. A la vez, no hay que olvidarse del lavado antiséptico de manos en las siguientes circunstancias:

  • Antes del iniciar y al finalizar la jornada laboral en el centro sanitario.
  • Antes y después de preparar, repartir o servir alimentos.
  • Antes y después de comer.
  • Después de ir al cuarto de baño.
  • Luego de sonarse, estornudar, toser.
  • Cuando las manos se hallen visiblemente sucias.

Al finalizar el lavado de manos, éstas se deben de secar con una toalla de papel desechable limpia o estéril. No se aconseja el uso de toallas de tela.


Creado: 2008-01-14 14:44:35 GMT -5
Modificado: 2013-01-13 13:45:45 GMT -5